Cambiar al Mundo

¿Cambiar al mundo?

Por Xtina…

Cuando se habla de cambiar al mundo, parece una gran misión, pensamos en grandes proyectos que involucren a la sociedad en general, en los recursos necesarios para sustentar dichos proyectos y todos los factores que los integrarán. Creemos que para cambiar al mundo se requieren grandes acciones como pueden ser: marchas, discursos públicos, pintar edificios, etc., etc., etc., pero ¿en realidad es lo que se necesita para lograr el cambio en este planeta?

Lo cierto es este tipo de grandes manifestaciones ayudan mucho, sin embargo no pienso que sea la solución.

La mayoría deseamos tener un mejor mundo y está en nuestras manos lograrlo (je suena muy trillado). No se trata de crear grandes planes o monumentales actos de protesta, se trata de esas pequeñas acciones individuales, es decir, de manifestar nuestras convicciones con nuestros actos cada día.

Ejemplo:

Una anécdota personal…

Soy de las personas que quieren un buen mundo para ver crecer a sus hijos (que espero tener algún día), no me gusta cuando tiran la basura en la calle y mucho menos cuando van en un automóvil, lo cual no estaba muy alejado de mi vida diaria…

Incontables ocasiones, cuando salía con mi familia solían tirar la basura por la ventanilla del carro, a lo que siempre reproché con la pregunta –“¿acaso quieres que tus nietos vivan en la basura?”- situación incómoda, pues me ignoraron durante años, al paso del tiempo, después de constantes reproches y pequeños discursos para tomar consciencia, logré un cambio… mi familia (mis padres ) ya no tiran basura por la ventanilla…

Es verdad que esto no parece un gran cambio, al final de cuentas seguimos con toneladas de basura por las calles y carreteras, pero somos 3 personas menos que tiramos basura y así mismo somos tres personas más con consciencia.

A esto me refería con pequeñas acciones e individuales, cuando nosotros no corrompemos nuestros ideales a pesar de los demás, del sistema; cuando con constancia y persistencia podemos influir en el núcleo de la sociedad que es nuestra familia y amigos.

Si no te gusta la corrupción, no des mordidas; si no te gusta la contaminación, fíjate cómo participas en ella y evítalo; si no estás de acuerdo, manifiéstalo con bases; si deseas algo mejor, prepárate y piensa por ti mismo.

Somos humanos, en muchas ocasiones podemos recaer, sin embargo la consciencia de nuestros actos nos dan la pauta para rectificar.

Creo que así podemos cambiar al mundo…

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